martes, 14 de junio de 2011

MAS VALE TARDE QUE NUNCA

g2d
Un texto de Lucia Corujo
Foto: Dani

La melodía del móvil le despertó de un estado de semi inconsciencia. Se encontró a sí mismo, sentado al borde de la cama, vestido para salir. A su lado, la vieja maleta de cuero, medio llena-medio vacía, rodeada de varias camisas, camisetas y pantalones, aún unidos a sus respectivas perchas, pero en disposición de ser doblados y empaquetados, en busca de nuevo rumbo. Dos pares de zapatos descansaban sobre la alfombra. Aún aletargado, pulsó, maquinalmente, la tecla con dibujo verde de su teléfono. Notó en ese instante, que sus manos estaban cálidas, sudorosas y brillantes. Del otro lado, una voz familiar dijo “Hola”. Entonces, quien debiera haber contestado, dejó caer la parte superior de su cuerpo 90 grados, apoyándolo sobre la cama, y colgó. Confuso, se preguntó cómo había llegado hasta allí la maleta, y quién la habría ido llenando, pues no recordaba haberlo hecho el mismo. Era la única persona en la casa...¿Sería posible que…?

Siempre había querido viajar, pero, la universidad, la falta de dinero, su pareja y el trabajo, en orden cronológico, se lo habían impedido. Y parecía que, al final, habían ganado la partida los deseos encerrados bajo llave en el lugar más remoto de su inconsciente. Sus anhelos dominaron cada uno de sus músculos. Tras contemplar por largo rato la maleta a medio hacer, no pudo evitar continuar colocando cada pieza de ropa en su interior. Terminada esta tarea, se encaminó hacia la puerta. Sobre la mesa de la entrada estaba su sombrero de cuero. Aquél comprado hacía años, después de un flechazo tras verlo en un escaparate. Jamás lo había usado. Pero, cuando viajaba en sueños, siempre cubría su pelo negro.

De nuevo sonó el teléfono, el mismo nombre en la pantalla. La misma voz familiar, esta vez en un tono ligeramente más agresivo, dijo: —¿Por qué me has colgado? Y en esta ocasión, sí obtuvo respuesta:

— Me voy.
— ¿Qué?
— Que me voy.
— Pero… ¿a dónde?
— A cualquier otra parte.




21 comentarios:

vera eikon dijo...

Supongo que se había alejado del punto de retorno seguro, pero no se había percatado....
Un abrazo

vera eikon dijo...

Por cierto, la foto es increíble!!!

Aire dijo...

creo que lo de hacer la maleta así siempre ronda nuestra cabeza

me encantó el texto y la fotografía ¿qué te digo, querido? :D

DANI dijo...

:D

Somebody dijo...

se hizo tan tarde.. que no pudo darse cuenta.. el.. el nunca escapo.. ella lo obligo a marcharse.. que pena me da saber que ella no recapacito y mando todo a la mierda..

..una historia genial dani.. un abrazo

Rayuela dijo...

qué bueno/ soltar todo/ y marcharse!, canta silvio rodríguez

tremenda fotografía, buenísimo relato.

besos*

A.Muriel Pina dijo...

Buen relato, excelente fotografía.

Lucía dijo...

:)
No se me ocurre qué decir. Muchas gracias, quizá. Me hace muchísima ilusión que uno de mis textos acompañe a una de tus preciosas fotos. Ya sabes dónde estoy para una próxima colaboración ;)

Un abrazo gigante

Mixha Zizek dijo...

El texto es muy bueno y la foto es increíble. Me encantan tus fotos pequeños viajero son maravillosas, besos

DavidLzr dijo...

Impresionantes ambos: el relato y la foto. Este proyecto tiene aires de exposición o de acabar en algo más grande...
Un abrazo

Wersi dijo...

Pues fíjate, yo no me quiero ir de aquí, me ha gustado tanto el texto y la imagen que no me despego de la pantalla.
Un beso Dani soñador.

Ángel dijo...

Emprender un viaje, a toda costa, a pesar de lo que se pueda dejar atrás, un viaje al interior de uno mismo, un viaje redentor de manías y fobias, un viaje, en fin, liberador.
Abrazos

Belén dijo...

Si estás mal en un lado, lo mejor es ir a otro...

Besicos

DANI dijo...

Perdonad que no os devuelva las visitas. Voy falto de tiempo.

Grcas a tod@s

Mª Angeles y Jose dijo...

Hay ocasiones en la vida, que la mayoria de nosotros pondriamos cuatro cosas en la maleta y saldriamos corriendo.

besos

Lito dijo...

Cualquier parte es mejor que ninguna.Buen viaje, aunque cueste partir.
Saludos.

Prensa dijo...

Ufff Cuanto valor, dejarlo todo y viajar, o hacer lo que sea que soñemos. Me siento tan identificado. La sensaciónd e querer hacer pero no poder por múltiples obligaciones. Cualquier día cojo mi sombrero de cuero y me voy...

Nguzo dijo...

Gracias por compartirlo.

Me recuerda a algo...

:-)

Aldabra dijo...

por más que intentemos reprimir nuestro yo más profundo, siempre termina por salir al exterior.

por eso tiene que irse.

biquiños,

000latani000 dijo...

Rumbo a ninguna parte con parada en algún lugar... Efectivamente, una idea recurrente en estos tiempos que corren.
Muy bonito el microrrelato. Besos!

teca dijo...

É incrível quando venho aqui e leio esses textos, vejo as suas imagens... eu não tenho vontade de ir embora... eu tenho vontade de ficar sentada e sonhando... sonhando...
Beijo afetuoso.